Todos hemos sido infieles, hemos sufrido la infidelidad o conocemos a alguien cercano en una de ambas situaciones. Seguramente más de una vez hemos tenido la tentación de hacerlo y hemos dudado de si nuestra pareja nos estaba siendo infiel. Y es que, aunque tenemos tendencia a la monogamia y vivir emparejados, los deseos biológicos tienen mucho poder y es inevitable tener ganas de tener una aventura con alguien más.

Sin embargo, esto no siempre ocurre, pues hay parejas que encuentra la fórmula para sentirse satisfechos en su exclusividad sexual y no recurrir a la infidelidad. Entonces, ¿cuáles son las causas y los motivos que llevan a alguien a ser infiel? Conocerlos nos puede ayudar a detectar una situación con potencial para sufrir una infidelidad y actuar en consecuencia.

Falta de satisfacción sexual y/o emocional

El motivo más habitual y más básico: buscamos fuera de casa lo que nuestra pareja no nos da. Bien sea por falta de tiempo, por estrés o por un distanciamiento, cuando uno de los dos miembros se siente insatisfecho en el plano sexual o en el afecto que recibe de su pareja, es cuestión de tiempo que la relación se rompa o que surja una infidelidad. Lo ideal sería hablarlo y buscar una solución, pero no siempre es fácil encontrar la manera de hacerlo y ser infiel es mucho más fácil y divertido.

Inseguridad y búsqueda de autoestima

Triste pero cierto, cuando una persona se siente insegura e inferior en su relación, muy posiblemente busque una manera de subir su autoestima sintiéndose deseado por alguien más. Muchas personas se conforman con inocentes ligoteos que les ayudan a sentirse deseados, dejándolo ahí y no llegado a la infidelidad. Pero en muchos otros casos, la cosa va a más y se llega a hacer efectivo el deseo para sentirse plenamente satisfechos.

Tener un as en la manga, un posible sustituto

Cuando una relación no va bien y uno de los dos miembros ve cercano el final, es posible que empiece a tantear el «mercado» y a busca a alguien que le ayude, por un lado, a sobrellevar una mala época como es el proceso previo a la separación y, por otro lado, a tener un plan b cuando la cosa termine. Es una manera un poco mezquina de actuar, pero muchas veces esto se hace de manera inconsciente por puro instinto de supervivencia.

Para evitar la separación

Por extraño que parezca, se da muchas veces que un miembro (o ambos) de una pareja busquen a alguien externo que le mantenga feliz y satisfecho para evitar romper su relación principal ¿Por qué? Porque seguir exactamente igual con esa persona no es sostenible y tampoco se desea la separación. Así, entre ambas personas se consigue la satisfacción total. En este caso, el gran perdedor es el «amante», a no ser que se sienta satisfecho con ser solamente eso: un apoyo extra.

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