¿Qué lugar prefieren los hombres para tener sexo?

Está claro que cada persona tiene su lugar favorito para el sexo, tanto hombres como mujeres. Los más clásicos o cómodos siempre preferirán una cama, cuanto más grande, mejor. Los más atrevidos se decantarán por hacerlo fuera de casa, en el coche o incluso en lugares públicos. También depende del estado de ánimo o de la pareja sexual del momento que nos inclinemos por practicar sexo en un lugar más convencional o menos.

Sin embargo, la respuesta a la pregunta general «¿Qué lugar prefieren los hombres para tener sexo?» posiblemente sorprenda a más de uno. Tras saber los resultados de un estudio realizado por la marca de preservativos Trojan, podemos decir que el lugar donde el 73% de los hombres prefiere tener sexo es la ducha. Sí, sí, en vertical y bajo el chorro de agua caliente. Sorprendente, ¿verdad?

Si bien es cierto que tener sexo en la ducha es una fantasía recurrente tanto en hombres como en mujeres, lo que no es tan habitual es querer repetir la experiencia, debido a lo incómodo y complicado que resulta para aquellos que no tienen experiencia. Y, aún así, la misma encuesta nos revela otro dato curioso: el 81% de los hombres que ya lo han hecho, volverían a tener sexo en la ducha. Podemos deducir, por tanto, que la experiencia les debió resultar bastante satisfactoria.

Los datos anteriores cobran mayor sentido cuando llegamos a la cuestión de cuál es la mejor estación del año para practicar sexo, a lo que más de la mitad de los encuestados respondieron el verano. Practicar sexo con calor sofocante mejora notablemente si se hace bajo una ducha refrescante. Y, aunque también puede resultar llamativo realizar esta práctica en invierno para entrar en calor con el agua caliente, posiblemente no resulte tan satisfactorio debido al contraste de temperaturas entre el agua y el exterior.

En definitiva, sabiendo que el lugar que prefieren los hombres para tener sexo es la ducha, merece la pena darle una oportunidad a esta práctica, siempre dando prioridad a la seguridad y preparando previamente el sitio para la práctica. ¡Este verano las duchas van a estar muy ocupadas!

Las fantasías sexuales masculinas por excelencia

No hay nada tan común pero a la vez tan secreto como las fantasías sexuales. Todos y cada uno de los mortales, hemos fantaseado alguna vez con alguna secuencia imaginaria que nos pone a mil, pero no la ponemos en práctica. En el mundo del porno, podemos ver como se hacen realidad muchas de las fantasías más populares para hacer disfrutar al espectador, aunque sea en segundo plano.

Si bien cada persona tiene unas fantasías distintas, hay ciertas historias eróticas comunes a la mayoría. En este caso, vamos a hablar de las fantasías por excelencia de los hombres:

Los tríos

El trío es una de las fantasías soñadas por los hombres. Ya tengan pareja o estén solteros, ésta es una de las historias que les gustaría hacer realidad. Normalmente el trío soñado es él como protagonista con dos mujeres, su pareja (si la tiene) y otra mujer. Si les pone pensar que tiene a dos mujeres en la cama para darle placer, más les pone imaginarse a estas dos mujeres dándose placer entre ellas, y esto nos lleva a otra fantasía muy común entre los hombres.

Vouyerismo

El vouyerismo es otra de las grandes fantasía sexuales masculinas. Además de excitarse observando a personas desnudas o realizando algún tipo de actividad sexual, influye el hecho de poder ser descubiertos como potenciador. Esto no quiere decir que se lleve a la práctica, sino que hay hombres que fantasean con la idea de poder mirar a desconocidos practicando sexo sin ser ellos vistos. Esta tendencia también funciona a la inversa, es decir, hay cierta parte de la población masculina que se imagina observado por otros mientras tienen relaciones sexuales, incluso sueñan con poder mirar a su pareja mientras tiene sexo con otra mujer (en algunas ocasiones, también les pone imaginarla con otro hombre).

Cambio de rol

Acostarse con una desconocida también es una fantasía erótica masculina muy recurrente, pero esto no significa que tenga que ser así literalmente. A los hombres les excita imaginarse que están con una mujer distinta, les pone a mil, y por eso mismo, encontramos en el mercado distintos artículos para jugar un rol distinto cada vez que nos vamos a la cama. Existen multitud de disfraces que ayudan a la pareja a adoptar un papel (enfermera, policía, bombera, alumna, conejita), pero no olvidemos que lo más sexy no es el atuendo en sí, sino la actitud que se tome en el momento.

¿Practicas ya el dirty talk en el sexo?

Y te preguntarás: ¿qué es eso del dirty talk? Pues lo que aquí llamaríamos hablar sucio o decir palabras subidas de tono. Y es que muchas personas no valoran lo suficiente el poder del oído en el sexo y es mayor de lo que se podría imaginar, especialmente en las mujeres. A las mujeres les excita muchísimo todo lo que les llega a través del oído: gemidos, respiración entrecortada, susurros… Por tanto, añadir un poco de dirty talk, solo podrá mejorar la experiencia.

Antes que nada, hay que tener en cuenta que no todas las personas son iguales y que según cómo sea tu pareja sexual, podrás subir más o menos el tono. Si sabes que es una persona tímida o un poco recatada, no empieces a decirle palabras muy sucias porque le asustarás. Una alternativa también muy aconsejable es decirle piropos y lo mucho que estás disfrutando de una manera muy sexy, entre susurros. Esto sería suficiente en los casos de personas más vergonzosas y, de no ser el caso, sería una buena manera de ponerse a tono antes de entrar en materia con el dirty talk más subido.

A partir de ahí, se deberá adaptar el nivel del dirty talk a la forma de ser de la otra persona y al nivel de confianza que tengamos. Igual que no es lo mismo una persona atrevida que una tímida, tampoco es igual la situación con alguien que acabamos de conocer que con alguien que tenemos confianza y conocemos bien. Así, el nivel del tono variará en cada caso, siempre teniendo en cuenta que es preferible no llegar a los insultos a no ser que sepamos seguro que a la otra persona le gusta.

Finalmente, y no por ello menos importante, hay que tener muy en cuenta que tan importante como las palabras que se usan lo es el tono de voz con el que se dicen. Así, en los preliminares será perfecto usar un tono erótico con un toque de picardía y de juego y, cuando el sexo esté más avanzado, será momento de pasar a un tono más sensual y subido, incluso «duro» si es lo que a ambos os gusta.

En definitiva, atreverse a introducir el dirty talk en nuestras sesiones de sexo siempre será una manera de enriquecer los juegos de cama, ¡vale la pena dejar a un lado las vergüenzas y atreverse a dar el paso!


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