Sea por lo que sea, estás en un punto de una relación que no quieres o puedes dejarla pero te gustaría echar una canita al aire y divertirte. O tal vez hay una persona que te atrae mucho y con la que te gustaría serle infiel a tu pareja, pero por la que no quieres romper tu relación emocional. Y lo más importante, por encima de todo, es que no te pillen. Bien, como ya son muchos los que han pasado por esta situación y han salido victoriosos, existen unas pautas a seguir para tener éxito y poder seguir felizmente con tu relación sin levantar sospechas en tu pareja:

Regla número uno y la más importante

Mucho cuidado con el móvil. Aunque creas que no, es muy posible que tu pareja acabe echando un vistazo, y esto te causaría un problema grande. ¿Soluciones? Para todos los gustos: ponerle un nombre diferente al contacto y borrar los mensajes inmediatamente, ponerle una contraseña a la aplicación con la que envíes mensajes o, lo más habitual, consigue un segundo dispositivo que guardarás muy celosamente, a poder ser en el trabajo o en algún sitio donde tu pareja no tenga acceso. No hay ni que mencionar que jamás debe notar que estás recibiendo mensajes cuyo origen desconoce ni pillarte escribiendo.

Algo en lo que se suele fallar habitualmente

Mantén el nivel de afecto y de atención. Unos porque no llegan y otros porque se pasan, para una persona que te conoce desde hace tiempo es fácil notar cambios de actitud que para ti son inexistentes. Puede pasar que empieces a dedicarle menos tiempo y atención, que nunca quieras tener sexo o que seas cada día menos cariñoso/a… Esto sería una señal clara. Sin embargo, de igual manera lo sería que empieces a hacerle regalos y a tener muestras de cariño impropias de ti. El objetivo es mantenerse igual que siempre.

En línea con el punto anterior

No cambies tus costumbres y horarios. Si vas a empezar a quedarte a reuniones que antes no existían, si vas a ir al gimnasio día sí día también cuando antes pagabas todo el mes sin pisarlo ni un día, si vas a empezar a tener hobbies a los que dedicas más tiempo que a trabajar y que nunca compartes con tu pareja, si cada día estás más guapo/a y cuidas más tu imagen… Va a saltar la alarma. ¿Qué hacer? Ser muy sutil y tener mucho cuidado: arréglate lo justo o hazlo cuando ya hayas salido de casa, pon excusas creíbles de actividades que antes ya practicabas y no exageres con la frecuencia… En definitiva, no hagas cambios radicales y poco creíbles porque lo va a notar.

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