Disfrutar de dos de los grandes placeres de la vida con tu pareja, puede ser un gran plan que poner en práctica en cualquier momento. Estamos hablando de mezclar, o más bien potenciar el gusto, a través del sexo o…. ¿será al revés, y pretendamos potenciar el sexo a través del gusto? Sea como fuere te animamos a que lo pongas en práctica y disfrutes de una gran experiencia compartida.

Untar o untarse de un sabor que nos fascine, hará que disfrutemos y nos divirtamos más de lo normal. Puede que incluso nos sirva para salir de la rutina y para experimentar, pero sobre todo, para pasar un buen rato. Aquí van unas cuantas ideas para untar a tu pareja:

Untar a tu pareja con Chocolate

Es el sabor más erótico que conocemos. Lo hemos visto mil veces en las películas, acompañando numerosos alimentos, como fresas, plátanos, bombones, y un largo etc. Pero nosotros queremos que vayas más allá y te proponemos que untes a tu pareja con chocolate. Primero calienta el chocolate que quieras (onzas, o crema de cacao), comprueba que no quema antes de aplicarlo sobre el cuerpo desnudo (nadie quiere herir a nadie) y cubre ciertas zonas. De hecho, aplica un poco de chocolate en el cuello, y lámelo lentamente, y así sigue en los sitios que más exciten a tu pareja: pechos, vientre, nalgas, ingles, etc.

Lubricantes de sabores

Actualmente, existen en el mercado multitud de ellos con distintos sabores que harán que tú y tu pareja jamás os aburráis en la cama. Además, la textura del lubricante es muy agradable, y se puede aplicar directamente en los genitales tanto masculinos, como femeninos. Los hemos visto de fresa, piña colada, fruta de la pasión, cereza, vainilla, sandía… ¡Para todos los gustos!

Otra alternativa es la nata

También es un recurso ampliamente utilizado, pero no deja de ser útil. De un sabor muy agradable y textura más que atractiva nos permite jugar y saborear cada rincón del cuerpo de nuestro compañero o compañera. Lo único malo es la cantidad de calorías que tiene, aunque la buena noticia es que las quemarás todas durante el coito.

Probad con hielo

Por último, si sois atrevidos, probad con el hielo. Coloca una cubitera cerca de donde vayáis a estar, pon un hielo en tu boca y besa a tu pareja. El contraste del calor con el frío os pondrá a mil. Antes de que se derrita, mantenlo sujeto con tus labios y recorre su cuello, pecho y vientre. Antes de pasar a lamer sus genitales, y como ya se habrá derretido, prueba a poner otro hielo en tu boca e inmediatamente ponte a la faena. Prometemos que será inolvidable.

Mezclar placer y sabor nunca ha sido una mala idea, además, hará que os conozcáis mejor en la cama, y paséis momentos increíbles.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.